2 policías sentenciados por asesinato con agravantes
BOLETÍN DE PRENSA FGE Nº 926-DC-2026

Quito (Pichincha), 07 de agosto de 2026.- A treinta y cuatro años y ocho meses de privación de la libertad, fue sentenciado el policía en servicio activo Kevin Alexander Ch., en calidad de autor directo del delito de asesinato.
Su compañero, Joel N., también fue condenado por el mismo delito a once años y seis meses de prisión, luego de probarse su grado de complicidad en el crimen que ocurrió la madrugada del 30 de agosto de 2025, en el sector de Cotocollao, en el norte de Quito.
Como medida de reparación integral, el Tribunal de Garantías Penales dispuso que Kevin Ch. pague 15.000 dólares y Joel N., 5.000 dólares, montos que serán entregados a los familiares de la víctima.
Entre las pruebas practicadas por Fiscalía durante la audiencia de juicio constan los videos de las cámaras de seguridad, periciados por especialistas, que captaron el momento de los hechos. En las imágenes se observa a Kevin Ch. disparando contra el costado izquierdo del vehículo que conducía la víctima.
Los jueces también valoraron una pericia de microscopio de barrido electrónico, con la que Fiscalía demostró la presencia de residuos de disparo en los pantalones de los uniformes de ambos policías.
El conjunto probatorio incluyó, además, los testimonios de los amigos que acompañaban al joven aquella madrugada. Todos identificaron a los procesados como quienes ejecutaron los disparos luego del accidente de tránsito.
Asimismo, Fiscalía incorporó prueba documental que acreditó que las armas utilizadas por los uniformados correspondían a las entregadas en dotación por el Estado.
La Fiscal del caso también llamó a testificar al perito que elaboró la inspección ocular técnica. Bajo juramento, explicó que en la escena encontró vainas percutidas cuyo cotejamiento balístico dio positivo con el arma de dotación de Kevin Alexander Ch.
Por unanimidad, el Tribunal resolvió que las pruebas practicadas por Fiscalía demostraron la tipicidad que enmarca al delito de asesinato, al establecer que la víctima se encontraba en una situación de indefensión e inferioridad frente a los uniformados, quienes portaban armas de fuego.
Además, los jueces acogieron el pedido de Fiscalía para aplicar la circunstancia agravante establecida en el artículo 47, numeral 19, del Código orgánico Integral Penal (COIP), al considerar que los acusados aprovecharon su condición de servidores policiales para cometer el delito.
Contexto del caso
Los hechos se registraron la madrugada del 30 de agosto de 2025, tras un accidente de tránsito. La víctima, de 28 años, se movilizaba en un vehículo junto con un grupo de amigos por el sector de Cotocollao.
El automóvil que conducía impactó el costado derecho del auto en el que se movilizaban Kevin Ch. y Joel N., quien ocupaba el asiento del copiloto. Fiscalía sostuvo que, tras el accidente, este último descendió del automotor y disparó con el arma de su compañero.
Luego, se originó una persecución que finalizó en una calle sin salida. De acuerdo con la investigación fiscal, Kevin Ch. utilizó su arma de dotación para disparar, al menos, cinco veces contra la víctima, quien falleció debido a una hemorragia aguda interna provocada por el impacto de un proyectil en el tórax, según consta en la autopsia médico-legal incorporada como prueba en el juicio.
Información jurídica
El caso alcanzó sentencia con base en el artículo 140, numeral 2, del COIP. La condena se incrementó en un tercio del máximo previsto por la aplicación de la circunstancia agravante establecida en el artículo 47, numeral 19, de la misma norma.





